sábado, 16 de abril de 2011

Cambiar de habitos y no morir en el intento.

DEJAR DE LADO LAS CARNES Y NO MORIR EN EL INTENTO Primero que nada inicie una alimentación libre de productos de origen animal sin informarme sobre los beneficios que estos aportan al cuerpo. (calcio, vitaminas del grupo B, entre otras vitaminas que se consiguen tambien en los vegetales pero en menor calidad y cantidad por porción. Ejemplo. 1 vaso de leche equivale a 15 platos de espinacas). Estuve una semana comiendo puros carbohidratos y vegetales, no lo suficiente para suplir las necesidades del cuerpo, y empecéa notar dolores de cabeza a partir de las 5 o 6 horas del almuerzo. No estaba comiendo huevos, ni queso, ninguna clase vitaminas del grupo B, vitales para mantenerte activo. Me daba mucho sueño y dolor de cabeza muy facilmente. Yo solo sabia que no quería apoyar la industria despiadada de la carne, pero aun no me sentia seguro, y durante una semana estuve reflexionando sobre el por qué de esa decisión. Fué cuando caí en cuenta que la salida era comer carne pero que no hubiese vivido ni morido bajo tortura. Fué a la semana que compré pescado y comí. Ese dia mi cuerpo me agradeció, me sentia como renovado, con baterias nuevas, tanto así que almorcé a las 13 horas y 10 horas mas tarde aun no sentía la necesidad de alimentarme. Luego compré queso para asegurarme de mi optención de clacio para mis huesos, sabiendo que el calcio lo asimilia el cuerpo de manera natural hasta los 30 años, a partir de esa edad es mas dificil y dicen los medicos que debemos adquirirlo mediante suplementos. (Dentro de 6 años veré que hago al respecto). Empecé a investigar que alimentos de origen vegetal me proporcionan proteinas, y cuales de ellos tienen mayor catidad de vitaminas del grupo B. En ese momento fue cuando empecé a comprar legumbres (caraotas, frijoles, lentejas, arvejas, guisantes), ricas en hierro y proteínas, la alfalfa, el trigo (que contiene proteinas, carbohidratos, vitaminas del grupo B, y aceites naturales) Soja, Frutos secos, el maní...y porsupuesto, bienvenida toda la fruta posible. He intentado dejar de lado las harinas refinadas, la mayoría de los alimentos cuando se refinan, pierden mucho de lo que te pueden aportar que si te los comieras como vienen originalmente, mientras menos intermediarios entre la tierra y el consumidor, MEJOR! Acá en Venezuela es común en las comidas la presencia de la arepa, una especie de bizcocho o pan sin levadura sacado de la harina del maíz. Basicamente, se toma la harina del maíz ya procesado que venden el supermercado, se le mezcla con agua, una pizca de sal, se amasa hasta que quede una mezcla homogenea y compacta, se toma una porción del tamaño de una pequeña pelota se aplasta dandole forma de luna llena y se coloca en el budare o plancha caliente. Pero en base a esa misma receta yo he decidido construir masas de diferentes ingredientes reduciendo al minino el uso de la harina refinada. Por ejemplo, el trigo. Compro trigo desgranado en el mercado, lo pongo en remojo durante una noche, luego en olla de presión lo ablando, lo trituro, lo mezclo con un poco de agua, sal y solo un poco de harina de maíz para compactarlo y hago mi arepa de masa de trigo. (Luego daré cada receta con mas detalles), asi mismo con la yuca o mandioca, el platano y estoy por experimentar si pasa lo mismo comprando maíz desgranado en el mercado. En las proximas entregas les daré mas recetas que he descubierto gracias a mi gusto por experimentar.

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